martes 8 de diciembre de 2009

I am

You can hate me for who I am, but you will never love me for who I am not.

domingo 29 de noviembre de 2009

Lista

2007

"Estoy lista para luchar por lo que quiero... pero no sé qué quiero."

jueves 26 de noviembre de 2009

Lo Que Sientes

12.11.98

El que tiene miedo de mostrar lo que siente
Tiene miedo de hacer lo que piensa
De soñar lo que anhela
De exigir lo que pide
Y disfrutar lo que vive.

lunes 23 de noviembre de 2009

Sin Palabras

11.11.07

Podría decirlo con palabras si las palabras no tuvieran significado y sólo fueran lo que son, si no hubiera necesidad de buscar más palabras para llegar al significado de una palabra, tal vez así podría yo confiar que lo que escribo para decirte lo que por ti siento va a llegar a tus sentimientos como yo lo siento.
Desafortunadamente no, las palabras que aparentan decirlo todo, no lo hacen. Porque no se explican por si solas, porque necesitan de otras palabras para lograr ser explicadas.
La crudeza de un sentimiento y de un pensamiento no es nada como las palabras.
Es claro y directo, y no hay más que eso, es lo que es, lo que no tiene palabras, no hay forma de decirlo o escribirlo, sólo lo puedes compartir compartiéndolo.
Te digo que te quiero... pero no sé si lo sepas.
Podría escribir libros, llenos de letras y palabras, para trasmitirte lo que pasa en el fondo de mi alma, para que entendieras lo que existe en mi corazón.... solo te daría una idea.
Pero si me dejaras besarte… te dejaría sin palabras.

domingo 22 de noviembre de 2009

Cuando llega.

Es cuando llega lo que tanto deseaste y ya no deseas más. Cuando encuentras algo que no sólo ya no buscabas, sino que también hace tiempo dejaste de necesitar, aunque fue más tiempo el que te hizo falta.
Es cuando vives ese sueño del que ya despertaste, cuando sientes lo que antes anhelaste y ya olvidaste.
Cuando ya no querías correr y llegó a ti la meta.
Es cuando el tiempo se encarga de la intensidad del hoy, y se van las cosas que en su momento juraste que por siempre existirían.
Y entonces, cuando llegan, y recuerdas esos días en que juraste que era todo, que tu mente y tu cuerpo no saben cómo ser ni qué hacer, y te encuentras buscando lo que ya no quieres, y tampoco te hace falta. Y vives cosas por las que ya no sueñas. Y sientes lo que ya olvidaste. Y llega lo que tanto deseaste, eso que ya no deseas más.
Y es entonces la intensidad del tiempo, que te recuerda cuando todo era cierto, que te empuja a perseguir ideas que no crees, y sensaciones que no te atraen, y emociones que perdieron su lugar.
Y te encuentras atrapada entre el impulso y la verdad. Porque aunque no luchaste llegó.
Y te fuerzas a desear algo que dejaste de esperar, y en vez de buscar lo que deseas, deseas lo que encuentras. Y todo pierde su intensidad.
Porque llegó, y aunque pensé que no iba a poder continuar hasta que lo tuviera, continué sin que llegara y ahora ya lejos, llega. Y no sé si darme el gusto de regresar a cuando lo necesitaba, para sentir lo que anhelaba, y vivir lo que soñaba y tener y disfrutar lo que por más de varios instantes, con toda mi alma, y más de mi corazón deseaba…
Porque no me diste lo suficiente para mantenerte vivo en mi interior.

sábado 31 de octubre de 2009

Etiqueta. Me empiezo a despegar.

1.09.06

Lo veo como una estampa adherida ya por varios años a mi exterior, decido despegarla, será complejo, tendré la sensación extraña de pensar que estoy rompiendo algo, que dejará de estar completo, recordaré que no es parte de mi, que se pegó en el camino y ahora lleva tanto en mi que parece que soy yo, no lo es, pues no la quiero más.
Esta estampa tiene mucho tiempo conmigo, la confundía con mi piel, y a veces con una marca de la vida.
Ahora encuentro a esas orillas que se empiezan a separar, rechazadas por mi cuerpo, acompañadas por nuevas voces e ideas que no la quieren cargar.
La estampa me la puse en algún momento para cubrirme, luego me lastimó, luego me declaré adicta a ella.
Y es un hecho, que ya no la quiero más, que estoy lista para perderla, para tomar las orillas y dejarla ir, y empezar a ver mi realidad sin verme a través de ella.
Tiene un nombre, esta etiqueta, mucha gente la usa, está de moda, gusta, nos daña y nos protege, pero no nos da nada más.
Es la sociedad, que decidimos vernos a través de ella, que medimos nuestra propia alegría en comparación, nuestros logros en proporción, nuestras tristezas y desgracias contrastadas, nuestra belleza catalogada, nuestra inteligencia enumerada.
Y buscamos constantemente cómo se ve lo que somos y hacemos a través de ella, esperando que nos llegue como lo ve alguien más.
Y solo somos lo que queda de ese filtro, y solo sentimos lo que logra atravesarla, cuando la realidad es que deberíamos sentirnos bien o mal basándonos nada más en lo que pasa de la piel para atrás.
Me decido a copiar a esas personas que la han dejado a un lado, que son completas y se valoran por ellas solas, que caminan seguras, que tienen plena conciencia de los demás pero no miden sus emociones en comparación, que conocen sus capacidades, que se alegran y sufren en la proporción que ha llegado a su corazón.
Me la quito, no la tiro, siempre está, somos seres sociales, no tenemos otra opción, debe existir, pero nos equivocamos aquellos que decidimos pegarla en nuestros cuerpos y solo permitir que llegue el exterior a nuestro interior a través de ella.
La realidad es que la vida es muy poca y las situaciones son muchas, no debemos vivirla a través de nadie más.
Me empiezo a despegar.

miércoles 21 de octubre de 2009

Si este es el final

Tiempo sin llenar, espacio sin ocupar, todo parece un desperdicio.
Espero pudiéramos romper el aire acercándonos.
Matar el silencio tocándonos.
Y ya solo después de amarnos, preguntarnos, si este es el final.

viernes 16 de octubre de 2009

Llovía Siempre. Cuándo hay silencio escucho.

Cuando llegué a casa llovía, había pasado unos meses en el que invariablemente del clima, en la noche el cielo se entristecía.
Ese día sus ojos verdes me parecieron grises, sus labios rojos me parecieron pálidos. Tal vez fue culpa de la neblina que no me permitió notar que algo estaba mal, tal vez fue mi ceguera, o mi indiferencia.
Pregunté, como todos los días, qué había de cenar, contestó fundida en la rutina. Me dirigí a la mesa cargando una sonrisa cortés en los labios, ella llevaba una mirada de pasiva indiferencia.
Intenté hacerla enfadar, “Otra vez lo mismo. Esto no sabe a nada, cuándo te olvidaste de preparar la comida, es lo único que haces!.”
Volteé a verla ansioso. En otros tiempos esto la hubiera hecho salir de sus casillas, discutir, generaríamos un nuevo tono de voz en el comedor. Ella se hubiera levantado de la silla y de mala gana me hubiera entregado el salero, luego mientras me veía sazonar se hubiera amarrado el pelo muy alto en una coleta – sabía que no me resistía a eso – dejándome ver sus hombros y su cuello. Yo hubiera cedido a sus encantos y la comida nuevamente me parecería espectacular, y lo era. Más tarde nos olvidaríamos de esto entregándonos completos.
En esta ocasión se limitó a entrecerrar los ojos y mirar a un costado. Tenía esta misma reacción habláramos del tema que habláramos.
Teníamos juntos ya 3 años, y no recordaba la última vez que la había sentido sonreír completa, tampoco cuando dejé de voltear a verla.
La noche se hizo más clara, su rostro más obscuro.
Pensé preguntarle qué le sucedía, pero la fachada llevaba ese atuendo tanto tiempo, que era tan ilógico como preguntarle a una ola por qué tiene sal.
Entonces decidí olvidarlo, recuerdo varias noches en las que decidí lo mismo. Pensé: “Mañana será mejor, mañana tendré una oportunidad diferente.”
En la cama intenté tocarla, y me quedó claro como el agua que hay distintos tipos de escalofríos, ahora era una súplica porque mantuviera mi lado.
No sabía que tenía, cómo la había perdido, cuándo y por qué. Mientras intentaba dormir la contemplaba fundida en sus sueños, que no me incluían. Yo debía saber qué fue lo que sucedió, tal vez fueron las largas jornadas de trabajo, quizás la falta de interés a sus sentimientos… yo seguramente lo sabía.
El día siguiente, pensé, lo dedicaría a encontrar la respuesta, y cambiaría todo.
Me despertó un ruido extraño. Era ella. Estaba haciendo sus maletas, unos minutos después se marchó. La intenté detener, pero no tenía ningún argumento a mi favor. Se limitó a mirarme a los ojos, caminar unos pasos, reconsiderar su partida silenciosa, y voltearse a decirme en un tono vacío de sentimientos: “Es tiempo de empezar en otro lugar”, me escuché suplicar: “Bueno sólo dime qué fue lo que hice mal?” Aceleró el paso y salió.
Ahora que hay silencio escucho que ella me lo advirtió, recuerdo que lo intentó, y veo cuantas veces lo mencionó.
La noche siguiente nuevamente llovió, sólo que el que lloraba era yo.


domingo 11 de octubre de 2009

Lo Tengo Todo...

01.10.00

Lo tengo todo. Pero el todo después de un tiempo se convierte en nada y si no haces nada para conquistar algo nuevo, lo que alguna vez fue todo no será nada y no serás feliz. Y lo que tanto pediste ya no será ni significará tanto para ti.
Porque pasa el tiempo, y se van conquistando metas, que a lo mejor parecían inalcanzables, y tu vida puede dar cambios, o puede ser tan igual, pero el caso es que uno no sabe qué día será el diferente a los demás. Qué día se levantará a sonreír, o qué otro día la perderá, junto con el sentido de vivir. Por eso todos los días se deben iniciar con una sonrisa, y con amor, más que nada con ilusiones, sin pensar en el cansancio y mucho menos en descansar, sino pensar en hacer, y crear y construir, cosas para ti mismo, para llenar tu alma y tu ser, para que tu vida no se vuelva monótona y no se convierta en una costumbre, sí en una costumbre, porque es triste pero la gente se acostumbra a vivir, y cuando te acostumbras a cualquier cosa ésta pierde su intensidad, y jamás debes perder la intensidad de vivir, nunca debes despertar pensando que es un día más, tienes que reír y gozar como ningún otro día jamás, y sonreír a todo y a todos, y dar esa chispa que se contagia y que ayuda a que tu alrededor sea más feliz, y que así tú lo seas también, con más facilidad. Dar esa buena vibra que acerque a la gente a ti, y que te deje ser lo mejor, sí, como eres.
Y que cada día, cada uno, tengas pequeñas metas que cumplir, y cosas que hacer, que no las hagas por nadie más que por ti, y que así alimentes tu ser y crezca tu alma y tu corazón, y que te llenen, y así cada día lo ocupes al máximo haciendo cosas que te ayuden a no acostumbrarte a nada, y al mismo tiempo a acostumbrarte a ti, a que cada día es diferente y que cada día hay que dar, y dejar recibir, y sonreír y crear y hacer, y llenar de metas tus instantes, pequeñas, que no parezcan importantes para nadie, más que para ti, y así ya no existan las malas caras, ni los malos días, ni los corazones tristes, y así tú mismo llenes tus días de felicidad, para que así, D-os, al dar, se dé cuenta quién merece, porque sabe quién ya sabe ser feliz.

miércoles 7 de octubre de 2009

Personas Distintas

Personas distintas. Especiales. Que te cambian varias cosas, que te hacen pensar outside the box, que te ayudan a encontrar tu propio equilibrio, que te mueven el mundo, que te agrandan el corazón, que se te meten por los ojos, que te ayudan a caminar con menos peso, que te cargan de energía, de alegría, que te roban la mente, que te abren el alma.
Personas únicas. Completas. Que admiras infinitamente, que le dan un tono mas pausado a tu mente. Que adoras incontrolablemente, que le dan un ritmo mas apresurado a tu corazón.Personas diferentes. Hermosas. Que quieres sin sentido y con sentido, que enriquecen tu vida, que intensifican tus días, que clarifican tus noches.
Son pocas, estas personas distintas, únicas y hermosas, que por fortuna llegan a tu vida, y tocan todas las fibras de tu ser y de tu espíritu. No dudes en buscarlas, en asegurarte de revisar que las personas con las que cruces no sean esto para ti. No te des el lujo de dejarlas ir sin detenerte a mirarlas, no corras el riesgo de continuar sin amarlas, y después sigas siendo la misma. Si tienes la dicha de encontrarla, toma la oportunidad de compartir y coincidir, comete su alma y no olvides agradecer por la suerte que tienes de poder atestiguar la existencia, en tu vida, de esas personas que para ti son distintas a los demás.

domingo 4 de octubre de 2009

Cómo si no entendieran...

Empezó despacio, como si no fuera a suceder, como si el tiempo no nos fuera a dar lo que íbamos con tanta ansiedad a buscar.
Te sentí llegar, cerca de mí, como si nunca me fueras a tocar, y te extrañé y necesité en los pocos segundos de que te vi a que te encontré…
Luego todo se rompió, los segundos dejaron de tener sentido, el tiempo no existió, y si no hubiera sido por los latidos de mi corazón no hubiera habido testigo de que el tiempo sí pasó.
Y cuando te sentí, no entendí realmente por qué íbamos tan lento, si podía sentir la prisa en mi interior, pero fue despacio, como si nuestros corazones no entendieran de lo que nuestro cuerpo hablaba.
Y pasó, y el principio y el final perdieron el sentido, y todo pareció un instante nada más, y después todo parecía tan perfecto, tan tranquilo, tan igual, que hubiera creído que no fue real, si no hubiera sido por mi respiración, que simplemente no volvía a la normalidad.

miércoles 30 de septiembre de 2009

... (silencio)....

Aprendiendo a querer en silencio.

sábado 26 de septiembre de 2009

No Es Una Historia De Amor X

Perdónenme, sé que prometí hablar con ustedes, contarles esta historia a ustedes, pero no pueden evitar mis manos escribirle directamente a él. Por eso les pido una disculpa, porque unos párrafos los dejaré a ustedes atrás, y te diré a ti todo.
Ya hace algunos instantes eternos que te perdí, que ya no te puedo ver, y aunque la distancia emocional no se haya generado, te extraño, extraño tu aire… escucharte, aprenderte, grabarte, sentirte, verte… verte… sabes lo que es sentir que tu cuerpo se prende por ver a alguien… me refiero a que aún evitando no puedes ocultar las ganas de tus ojos de comerse completamente lo que miran.
Ahora me preocupa otra vez mi salud, no encuentro cómo vivir sin el extremo de vivirte a ti.
Quiero que sepas que te quiero, que agradezco que me haya tocado encontrarme en esta vida con el alma que hubiera amado encadenar a mi alma.
Que me hubiera gustado enormemente compartir mi eternidad contigo, que amaré eternamente que compartí unos instantes contigo.
Quiero que sepas cuánto te quiero, que sé que seguiré adelante, que me quedan muchas cosas en el camino, que encontraré a alguien que sí sea para mí, al que mi vida voy a entregar, pero hay personas en la vida que uno siempre en su mente va a cargar, y tú de mí jamás te irás. Tú te grabaste en mí, eres ya parte de mi corazón.
Y no dudes que te voy a querer siempre.
Sé que el tiempo pasará, que te dejaré de pensar todos los días, que te dejaré de sentir todas las noches, pero siempre me quedaré con la dicha que te da encontrar una persona que marcó tu destino, que alegró tu camino, y eso ni el tiempo, ni el espacio, ni la falta lo podrá borrar y menos podrá disminuir la intensidad de las cosas que sé que siempre en mí van a vivir.
Ya no hablo con él, les cuento a ustedes cómo termina esta historia, decirles que lo dejaré ir, y que pondré punto final a esta historia...
...pero cómo hacerlo si no estoy lista para que termine esta historia, mis piernas inmóviles durante tanto tiempo empiezan a sentir la urgencia de seguirlo, de buscarlo y perseguirlo, mis labios sienten fuerza de besarle los labios y besarlo completo…
… en verdad creo que nunca encontraré inspiración más hermosa que él…
Te buscaré, lo prometo, porque aunque nada deba suceder, la duda es demasiado para la eternidad, que de seguro te cargará, pensado en qué hubiera sido. Hay quienes dicen hay que arriesgar, hay quienes dicen, no arriesgues…
Quizás algún día nos cruzamos, quién te dice.

miércoles 23 de septiembre de 2009

No Es Una Historia De Amor

Les doy un consejo, nunca crean ilógico o imposible algo que están viviendo, se lo lleva la vida de sus destinos...
Eso me pasó con él, porque me dijo que eligiera un camino pero no lo encontré en él… quería confesarte lo que sentía, te escribí que necesitaba encontrarte fuera de la realidad y entregarte lo que tenía para ti… compartir… arriesgar… los dos estábamos de acuerdo, íbamos a dejar que pasara lo que yo quería que pasara, pero luego nada pasó, se generó el sentimiento claro de que no debía de suceder y él tomó conciencia… Déjenme confesarles que durante un tiempo consideré a la conciencia el peor de los males del hombre....
Y lo entendí sólo porque yo me había condenado a vivirlo, o mejor dicho a no vivirlo, porque ya sé que no era real, que no correspondía, que el que existiera era demasiado para mí.
No fue suficiente el deseo, las ganas, ganó la realidad… de cualquier forma hoy no hubiera quitado esta parte de la historia que rompió mis defensas, mis caras, y le confirmó lo que vivía en mi interior, él.
No lo hubiera borrado, pero sin dudas hubiera necesitado un poco más de tiempo para llorarlo, para llorar el que se alejara de mí, pero no puede hacerlo, después de pensar vivirlo, mi cuerpo se dedicó a digerir la idea de poder sentirlo…
Ahora entiendes por qué cuando digo esto se llenan de lágrimas las hojas en las que escribo, y les pasa lo mismo que a mi cuerpo cuando de ti escribo.
Y es que me mata saber que quería tanto de ti, pero nada te di.
Si me preguntaras cuándo me di cuenta que no era sólo yo, y que él a mí algún aprecio también me tomó, diría que fue el último día que nos vimos, que nos abrazamos como si supiera y le llegaran todas las palabras que he escrito en esta historia, como si me entendiera. La palabra con la que expresaría el sentimiento es “cariño”, pero qué mujer quiere que el hombre que desea le tenga cariño… lo tomo, no lo duden.
No lo dudes tú, tomo tu cariño… de ti tomo lo que me quieras dar.
Fue extraño el tiempo después de que él se fue… continuó. La gente actuaba como si no supiera, como si no entendiera… mi corazón no se paró… seguí viviendo.

domingo 20 de septiembre de 2009

No Es Una Historia De Amor (Capítulo VIII)

Entonces me lo dijo, seguiría adelante en otro camino... el tiempo que nos había tocado cruzar no duraría más. Se detuvo mi vida, empezó a correr un tiempo eterno… no latía, no respiraba, fue un tiempo largo, que me dio para extrañar todo lo que con él había vivido y pensar en todo lo que no sucedería más… se me rompió el alma… después al mirar el reloj me di cuenta que sólo fueron unos segundos. Tuve que salir, llorar...
Los primeros días sólo me hicieron peor, lloré inconsolablemente tantas veces como la realidad me lo permitió, y algunas más... que la realidad luego me perdonó.
Ese tiempo intenté darme cuenta que eras real, que existías, y así grabarte antes de perderte. Te pedí, aunque hablando con alguien más, que no te olvidaras de mí, de mis ganas de ti, de mis noches sin ti... de mis ojos, mis manos y mis labios… que cobardemente no te dieron nada.
Algo detuvo las lágrimas, el llanto inconsolable y liberador, del que hablo como si no me gustara, pero adoro con todo el corazón, esas lágrimas que salen sin parar y te dan una calma que llena el vacío que genera la causa.
Fue entonces que se dio cuenta que sentía yo algo por él, y digámoslo sencillo, me dio la oportunidad de coincidir. Me preguntó si yo quería que nos encontráramos, que dejáramos las cosas fluir…
Cambió el ritmo del mundo, del tiempo, del reloj, de las lágrimas -que necesitaban salir-, de mi corazón, por unos instantes nada existió, me dediqué a hablar con mi interior y explicarme lo que no tenía explicación...
Lo pensé… Me di la oportunidad de expresarlo a viva voz, que me diera quizás una oportunidad, quería aterrizar toda la intensidad con la que vivía el “mí mismo” en él. Sólo quería descubrir contigo otra dimensión. Te respondí que estaría lista para encontrarnos y entregarnos...
Cómo veo hoy con tanta adoración esos días en los que viví como si existiera, como si fuera real... sin duda mi cuerpo experimentó sensaciones que llenaron mi alma, y mi mente entendió cosas que cambiaron mi espíritu.